tanatopraxia

Todo sobre la tanatopraxia

La tanatopraxia proviene del griego thánatos y se definde como el conjunto de prácticas que se realizan sobre un cadáver para su higienización, conservación, embalsamamiento, restauración, reconstrucción y cuidado estético del cadáver (Wikipedia)

Los ritos funerarios se remontan al inicio de los asentamientos humanos. Cuando el ser humano era nómada, la práctica habitual se decantaba más por el abandono del cuerpo. Con los primeros asentamientos humanos empiezan a crearse ritos de conservación que han ido evolucionando tras civilizaciones. Hoy la tanatopraxia es una práctica busca ralentizar la natural descomposición del cuerpo humano tras la muerte. Además, persigue embellecer su imagen para favorecer la transición del duelo.

La cultura y tradiciones alrededor de la muerte han derivado en diferentes tipologías de servicios funerarios. En este sentido no es raro ver que en algunos países el proceso de velatorio es más duradero o que la inhumación es diferente. La tradición de cada cultura y la forma de entender la muerte, modifican el servicio funerario. En algunos países como Francia, los difuntos permanecen en los velatorios (dispuestos en los hogares de los familiares) aproximadamente una semana. En España, en cambio, todavía estamos en procesos de velatorio cortos entre 24h y 48h hasta que se realiza el rito funerario. Aún así, la tanatopraxia es una práctica extendida en toda España.

En todos los casos, tanto la tanatopraxia como la tanatoestética son prácticas necesarias en el proceso de despedida de un ser querido. Y, además, son servicios incluidos en cualquier servicio funerario sin importar su índole o confesión religiosa.

Tanatopraxia y tanatoestética: diferencias y procedimientos

¿En qué se diferencian la tanatopraxia de la tanatoestética? ¿Son lo mismo?

tanatopraxia
Los tanatopractores utilizan material quirúrgico.

La tanatoestética es la práctica final de la tanatopraxia. La primera consiste en la higienización, conservación, embalsamamiento y restauración del cuerpo. La tanatoestética, en cambio, aplica prácticas estéticas como maquillaje, retoque capilar y vestuario, para asegurar una imagen lo más natural posible. Este procedimiento facilita el proceso de duelo y tranquilidad durante todo el homenaje de despedida a un ser querido.

Tanto la tanatopraxia como la tanatoestética son servicios incluidos dentro de un servicio funerario. En cualquier caso el cuerpo no puede ser manipulado hasta pasadas las 24 horas tras el fallecimiento, salvo excepciones. Las técnicas que forman parte de esta práctia están reguladas por el Reglamento de Policía Sanitaria Mortuoria.

En este Reglamento se recogen las formas en las que se debe tratar el cuerpo de un difunto y cuándo hacerlas, atendiendo a causas de la muerte y duración del velatorio. Y aunque cada Comunidad Autónoma tiene su propio reglamento, es fácil encontrar similitudes en estas prácticas en toda España. En este Reglamento se recogen las formas en las que se debe tratar el cuerpo de un difunto y cuándo hacerlas, atendiendo a causas de la muerte y duración del velatorio. Y aunque cada Comunidad Autónoma tiene su propio reglamento, es fácil encontrar similitudes en estas prácticas en toda España.

¿Cuándo se realiza una tanatopraxia?

  1. Conservación temporal del cuerpo. Esta práctica se realiza en los casos en los que el rito funerario elegido sucederá pasadas 48 horas después del fallecimiento.
  2. El cuerpo va a ser expuesto en el velatorio. Cuando se decide exponer el cuerpo sin vida de una persona para garantizar unos mínimos de naturalidad y coherencia visual con los recuerdos que los familiares y amigos tenían de él/ella.
  3. Se ha practicado una autopsia.
  4. Hay que hacer un traslado a otro País, Comunidad Autónoma o ciudad.
  5. Embalsamamiento. Cuando a juicio de la Consejería de Salud, las técnicas de mantenimiento temporal no garantizan la conservación del cadáver hasta la celebración del rito funerario elegido.

¿Qué hace y qué no hace un tanatopractor?

El tanatopractor es el profesional que realiza la tanatopraxia y en muchas ocasiones también la tanatoestética. A veces surgen dudas respecto a las diferencias con las funciones del médico forense. Y aunque son prácticas que pueden estar relacionadas, no tienen nada que ver. El médico forense tiene como fin averiguar las causas de la muerte a través de un análisis exhaustivo de los restos post morten de una persona. En cambio, el tanatopractor tiene como objetivo de ralentizar el máximo tiempo posible el proceso de deterioro de un cuerpo sin vida. Además, normalmente el tanatopractor entra en el proceso de tratamiento de un cadáver después del médico forense.

¿Cómo trabaja un tanatopractor?

  1. El tanatopractor utiliza químicos e instrumental médico para preparar un cuerpo antes de una inhumación o incineración.
  2. El perfil profesional es el de una persona que conoce a la perfección la anatomía humana en forma y funcionamiento.
  3. Cuando una persona muere a causa de una enfermedad larga y complicada, el cuerpo puede presentar lesiones internas que hay que solucionar. En este sentido el tanatopractor ha de tener la profesionalidad suficiente para enfrentarse a situaciones delicadas.
  4. Además, debe saber manejar perfectamente el instrumental quirúrgico. Casi tanto como un médico.
  5. Seguir protocolos de seguridad y salud. Y tener un amplio conocimiento de la anatomía humana.
  6. Puede ser un profesional independiente o puede ser un administrador de una funeraria, que combina tareas y gestión de empresa.

¿Cuál es el proceso de trabajo de la tanatopraxia?

La tanatopraxia tiene tres objetivos: la conservación del cuerpo hasta el funeral por incineración o inhumación, el embellecimiento del cuerpo para su presentación a familiares y amigos (si así lo elige la familia) y el saneamiento del cuerpo que evita posibles infecciones o riesgos para la salud de aquellos que entran en contacto con el cuerpo.

Las causas de la muerte pueden influir en la tanatopraxia a realizar. Por ejemplo, si el difunto ha fallecido en un accidente es posible que sea preciso realizar un trabajo de reconstrucción. Una de las partes más importantes de esta práctica es el drenaje del cuerpo para retirar los fluidos de desecho. Otra de las técnicas importantes es la inyección de productos químicos a través de las arterias del difunto que van a facilitar la conservación del cuerpo, ralentizando su descomposición. En último lugar se procede a maquillar, peinar y vestir a la persona fallecida.

Como ves la tanatopraxia es una práctica necesaria e incluida en cualquier servicio funerario. Si necesitas más información sobre servicios funerarios o quieres saber más sobre esta actividad, ponte en contacto con Ortega Servicios Funerarios